
Jesús María. Se destruyeron más de 100 caños de escape ilegales
La medida, ejecutada por la Guardia Urbana Municipal, busca combatir la contaminación sonora y las conductas temerarias en la vía pública.
Las multas por estas infracciones ya alcanzan cifras millonarias.
En un acto que busca generar conciencia sobre la convivencia urbana, la municipalidad procedió el pasado martes a la destrucción de 105 caños de escape que habían sido decomisados en diversos operativos de control. Estos elementos, conocidos popularmente como "escapes libres", corresponden a secuestros realizados durante el segundo semestre de 2025 y lo que va de 2026.
Betiana Fernández, secretaria de gobierno, destacó en FM Sierras Chicas que esta acción no es solo simbólica, sino que responde a un problema de salud pública y seguridad vial. Según explicó, estos dispositivos alteran las condiciones de fábrica del vehículo para eliminar el silenciador, lo que genera un impacto negativo en el descanso de los vecinos, afectando especialmente a personas con neurodivergencia y a los animales.
Además, Fernández vinculó el uso de estos escapes con conductas de circulación peligrosas y la formación de "hordas" de motocicletas, una situación que, según afirma, comenzó a disminuir gracias a la intensificación de los controles en puntos estratégicos de la ciudad.
En el marco de la actual emergencia vial, las autoridades decidieron duplicar el valor de las sanciones económicas. Actualmente, las multas se calculan en "unidades", donde cada unidad equivale a 10 litros de nafta súper.
- Una infracción básica de 50 unidades ya representa un costo aproximado de 1.200.000 pesos.
- En casos donde existen infracciones concurrentes, como falta de documentación o identificación del vehículo, el monto puede superar los 6 millones de pesos.
Para poder retirar un vehículo secuestrado, el infractor no solo debe cancelar la deuda, sino que tiene la obligación de concurrir con el caño de escape original de fábrica y reemplazarlo en el lugar.
Dada la dificultad económica que representa para muchas familias afrontar estos pagos, el municipio implementó una opción de trabajo comunitario voluntario. Esta medida busca evitar el colapso de los depósitos municipales y fomentar la resocialización del infractor.
Los contraventores que opten por esta modalidad realizarán tareas de limpieza de plazas y mantenimiento de espacios públicos. "No lo hacemos por una cuestión recaudatoria, sino por una necesidad de política de orden, convivencia y concientización", concluyó Fernández, reafirmando el compromiso de erradicar estas conductas de la vía pública.
Audio: Betiana Fernández- secretaria de gobierno de Jesús María.