Río Ceballos. Calles destrozadas, microbasurales y abandono de los barrios, la postal del verano.
Crecen las quejas de vecinos por la falta de prestación general en los servicios público de la gestión del intendente Ezequiel Lemos.
Río Ceballos. Calles destrozadas, microbasurales y abandono de los barrios, la postal del verano.
Crecen las quejas de vecinos por la falta de prestación general en los servicios público de la gestión del intendente Ezequiel Lemos.
Residentes de barrios como UEPC, ÑU Porá, Parque Luján y Loza volvieron a reclamar por la falta de respuestas del municipio.
Andrea de UEPC, un barrio ubicado a la vera de la ruta E-53, denunció que las calles están intransitables debido a pozos profundos que se inundan con la lluvia y la pérdida total de los cordones, lo que hace que el camino se confunda con la vegetación. Asimismo, advirtió que la recolección de residuos es irregular; “a veces pasan y otras veces no, se dejan algunas calles sin recolectar. Tienen la modalidad de amontonar las bolsas en algunas calles y después no se las llevan, entonces los perros rompen todo y es un desastre. Reclamamos en la muni a través de la página y no hay respuesta”, aseveró Andrea.
A su vez, la falta de iluminación pública no ayuda, lo que genera inseguridad; “estuve dos meses reclamando por un foquito”, relató la vecina. La situación se agrava por los olores nauseabundos de una avícola cercana y la proliferación de moscas. Finalmente, los vecinos expresan una gran frustración hacia la negligencia municipal, ya que pagan impuestos elevados, pero no reciben respuestas ni soluciones a sus constantes reclamos.” Los impuestos son caros para los servicios pobres que recibimos”, se lamentó la mujer.
En Ñu Pora, la costanera es un problema insoluble desde el principio de la gestión Lemos; picadas, música a todo volumen, alcohol y disturbios en las madrugadas son una constante.
Jorge, un vecino próximo a la esquina de Combatientes de Malvinas y Roma, describió el progresivo deterioro de la la zona, a la que calificó como “tierra de nadie”. Advirtió por la grave contaminación acústica y ambiental provocada por las fiestas callejeras, las picadas de motos y la acumulación de basura que los propios residentes deben limpiar ante el descuido del municipio. El vecino destacó la falta de iluminación y la nula respuesta de la Guardia Urbana Municipal por las noches. “El móvil no aparece, después de las 10 de la noche no aparece ni la policía ni Seguridad Ciudadana. Al otro día de las fiestas era un desfile de autos y motos, lleno de basura. Yo fui a limpiar con bolsas, porque querés ir un rato al costado del río y está lleno de botellas, latas, bolsas de hielo, etiquetas de cigarrillo”.
Paula, de barrio Barrio Loza, también se quejó porque las calles se han vuelto intransitables por las lluvias, el exceso de arena y la acumulación de poda que no es recolectada por varios meses. “Vivo sobre la calle Río Bermejo, en la esquina con Alsina, y ni siquiera con el cochecito de un bebé podés pasar por la cantidad de pozos que hay y la arena suelta”. La situación provocó la proliferación de insectos y condiciones insalubres en las plazas locales. “Tenemos dos plazas, el pasto está largo y siempre está lleno de basura, no es un lugar adecuado para los niños”.
Nota completa y testimonios en www.fmsierraschicas.com