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Río Ceballos. En una escandalosa adjudicación, Lemos otorgó la demolición del ex Aciso a la firma Ardea Alba S.A.S.

Lejos de lo estipulado en los pliegos de licitación, Lemos otorgó la obra de demolición del viejo edificio a una empresa que tiene 10 meses de antigüedad, y se anotó en el rubro Demolición el 3 de mar

Río Ceballos. En una escandalosa adjudicación, Lemos otorgó la demolición del ex Aciso a la firma Ardea Alba S.A.S.

Lejos de lo estipulado en los pliegos de licitación, Lemos otorgó la obra de demolición del viejo edificio a una empresa que tiene 10 meses de antigüedad, y se anotó en el rubro Demolición el 3 de mar

Lejos de lo estipulado en los pliegos de licitación, Lemos otorgó la obra de demolición del viejo edificio a una empresa que tiene 10 meses de antigüedad, y se anotó en el rubro Demolición el 3 de marzo de este año.


Aunque Ardea presentó la menos conveniente de tres propuestas que compitieron, la comisión evaluadora del municipio benefició a una firma que carece de antecedentes y capacidad técnica, lo que pone en riesgo la seguridad de la comunidad.


El Grupo desarrollista Kieffer denunció que su oferta económica fue más conveniente, con un plan de pagos basado en el avance de obra con valores diferidos.


Luis Kieffer dijo que "lo que estaba estipulado en el pliego hecho por la propia municipalidad no se respetó para nada". Diego Mirgone, único referente de Ardea, propuso un plan donde cobrará casi el 50% de la obra (unos 300 millones de pesos) prácticamente sin haber ejecutado tareas, solo por presentar materiales y medidas de protección iniciales, más la demolición del tanque del edificio.


Al mismo tiempo, los Kieffer denunciaron la falta de solidez de la empresa adjudicada. “Ardea es una Sociedad de Acción Simplificada (SAS) que no registra empleados, ART ni inscripción en el Registro de Constructores (RIS) de la provincia. El responsable de la empresa no acreditó maquinaria propia, limitándose a un "listado teórico" de lo necesario para la obra”, sostuvieron. 
En contraste, Kieffer acreditó 40 años de trayectoria, equipos propios documentados y la inscripción en organismos oficiales, incluyendo el registro de demoliciones de Córdoba.


Más allá de la puja económica, los empresarios alertaron sobre el alto riesgo que implica una demolición en altura en zona céntrica, rodeada de locales comerciales, viviendas, oficinas y la avenida principal. “Una empresa improvisada, sin un plan de higiene y seguridad riguroso, podría causar una tragedia. "Es una obra compleja que no puede hacer cualquier empresa. Es importante la capacidad técnica de quienes la ejecuten, la demolición debe ser manual y ordenada para proteger las zonas aledañas.", subrayó Javier Kieffer.

 

Audio: Luis y Javier Kieffer - Grupo desarrollista Kieffer.

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